Descripción de escena:
Mick pasó dos noches en la cárcel, no gracias a su vecina Ashley Fires, y ahora está en arresto domiciliario. Ella va a su casa para tratar de romper el dispositivo de rastreo de su tobillo, pero Mick no quiere nada de eso y le dice que está molesto con ella, y que ella debería irse a casa. Ashley se siente mal, así que la rubia sexpot decide mostrarle a Mick lo mal que se siente de otra manera. chupando y follando su gran polla criminal!

















































